sábado, 3 de agosto de 2013

La transición a Liga Mayor

De cara a la temporada 2013 de Liga Mayor y con los juegos de scrimmage interligas arranca formalmente la temporada con muchos retos e ilusiones para miles de jóvenes a lo largo y ancho del País. Muchos de ellos comenzaron su preparación desde el año anterior para cumplir su ciclo de elegibilidad en la Categoría Intermedia y aspirar a un lugar en el máximo nivel de futbol americano en México.

A continuación les presento las vivencias de cinco jugadores de los equipos de Águilas Blancas, Aztecas, Cheyennes y Cóndores, todos ellos en diferentes épocas quienes nos comparten los recuerdos de esa experiencia tan soñada para muchos de ellos.


Rodolfo Ruiz Galindo "Rudy"

¿El año en que subiste a Liga Mayor y el equipo?

EN 1973 - Águilas Blancas Campeón y  Novato del año.

 ¿Cuál fue el proceso que seguiste para llegar a Liga Mayor?

Antes que nada, mi primer recuerdo es el football americano, mi papá fue jugador del IPN y posteriormente arbitro, asistí a la inauguración del Estadio de C.U. en el abdomen de mi madre en 1952; yo nací en 1953. Desde que recuerdo siempre acompañaba a mi padre a los juegos, había días de dos y tres juegos, de todas categorías, quizás soy de las pocas personas con tantos juegos e historias en la cabeza.

Me inicié en infantil precursor de la Pop Warner en México. Full back en mis inicios 1965 equipo Tacuba. Un año después en el equipo de Pemex las dos temporadas con el número 36 por “El Negro” Antonio Bradley. En 1968. Iniciando la escuela en la Vocacional Cinco, mi papá nos presentó con el Dr. Jacinto Licea en el Casco de Santo Tomás donde iniciamos la juvenil en la Vocacional Tres.

Cabe destacar que primero de niño yo era universitario, mi primer uniforme de niño fue azul y oro. Después por un juego de Pensacola vs Poli Blanco, por la derrota de los albiguindas y la tristeza de mis padres, me volví Burro Blanco.

En juvenil ese año por cambios en la edad solo salió un equipo entre las Vocacionales Cinco y Tres, decidiendo se llamara Vocacional Tres. Mi primer año yo traía cierto nombre pero llegue como un desconocido; por lo mismo de la fusión a la hora de escoger mi hermano se fue de quarterback y yo me decidí por half izquierdo; recuerdo éramos más de 25 en esa posición. A las dos semanas quedamos cuatro corredores, yo era el cuarto. 

Mi primera historia al entregarnos los jerseys, yo fui el único que no alcanzó nuevo y me dieron uno todo descolorido y era el número 47, le faltaba el 4 de la espalda. Ese primer año no participé en una sola jugada.

Para la segunda temporada y ya con otro head coach fui primer equipo empezando a destacar. La tercera temporada, campeón anotador y campeones contra la Preparatoria Cuatro en un gran juego en el Estadio de Prácticas de C.U.  Ese mismo año mi hermano y yo asistimos con los Gamos del CUM  y debido a que los entrenadores eran Pumas no nos recibieron y esperamos para subir a intermedia, no sé si nos hubieran aceptado tal vez habría otra historia.

En 1971 subí a intermedia desbancando a los tres corredores de mi primer año en juvenil, los tres años, excepcionales, campeón anotador los dos ultimas temporadas, lástima que no haya estadísticas en intermedia, la historia me colocaría sin ser vanidoso en lugar especial, juegos con más de cinco anotaciones, y juegos con más de 300 yardas. Por lógica y por inercia subí a Liga Mayor con las Águilas Blancas. 

¿Recibiste una invitación para participar y de quién?

Bueno recibí invitaciones a jugar en el Tec. de Monterrey, por el head coach de Pieles Rojas (Manuel Rodero) y por la UNAM. Sin embargo mi sangre estaba teñida de guinda y blanco, no acepte. El Dr. Jacinto Licea quiso subirme después de mi segundo año pero por consejo de mi padre que ahora agradezco subí hasta terminada mi tercera temporada. Ya me consideraba un Águila Blanca.

¿Cuál fue tu primera impresión al ingresar a las instalaciones como novato?

El staff me recibió bastante bien, el Dr. Jacinto Licea me había invitado antes a desayunar para la bienvenida. Lógicamente sentí el cambio, el golpeo, la fuerza y la edad hacían muy diferente la Liga Mayor. Fue difícil llegar al mejor equipo en la historia de las Águilas Blancas casi todos con tres o  cuatro años jugados;  creo que no nos quedamos más de 10 novatos, a la gira a EUA solo fuimos cuatro novatos.

Recibí muchas presiones al principio, amenazas en los baños y en propio campo, al pasar de los años supe que había consigna de pegarme duro; la competencia era fuerte había buenos corredores, pero afortunadamente me quedé como half izquierdo, en ese primer año los otros dos izquierdos eran Carlos bustillos y Ricardo Strevel, tarea nada fácil.

Un grato recuerdo del juego en Monterrey, uno de ellos iba lastimado y al otro lo lastimaron en el primer cuarto, yo jugué tres cuartos en uno de mis mejores y más difíciles juegos. Novato del año y en el anuario que sacaron por el campeonato, recuerdo que al sumar las yardas ganadas en toda la temporada yo tuve el mayor número. Un gran año, pero difícil por la gran cantidad de veteranos y competencia. 

Cuántos cortes pasaste para quedarte en el equipo?

 Muchos, pero nunca estuve en la mira el resultado de intermedia no podía ser más justificante.

¿Qué es lo que más recuerdas de tu novatada?

El respeto que me tenían, jamás me tocaron.

¿Cuál fue tu sensación al sentirte parte del equipo?

Para mi es lo mejor que me ha pasado en la vida, aun cuando estoy por tener una cirugía de cadera. Después del primer año grandes juegos, victorias y satisfacciones personales, campeón anotador por dos temporadas y subcampeón en la última. Juegos con más de cinco anotaciones que pudieron ser más si me hubieran mantenido más en el juego. 

Cinco trofeos y nominaciones en mi cuarto año, no creo que alguien más las tenga, jugador del año; campeón anotador; el mejor en la posición; el mejor del equipo y el mejor pateador de despeje. Finalmente el orgullo personal de pasar de un jugador con el jersey roído, roto y descolorido, sin una jugada en juvenil a lo que llegue a ser en las Águilas Blancas.


Odín García

¿El año en que subiste a Liga Mayor y el equipo?

En 1992, Cóndores

¿Cuál fue el proceso que seguiste para llegar a Liga Mayor?

Primero que nada el tener unas buenas temporadas de intermedia y luego ir a probarme a Cóndores para tratar de ganarme un lugar.   

¿Recibiste una invitación para participar y de quién?

Recibí invitaciones verbales de casi todos los equipos de liga mayor. Solo de Cóndores no. En ese entonces Cóndores no invitaban a nadie. Y cartas de Osos, Pieles Rojas, Redskins y Águilas Blancas. Centinelas en ese entonces ofrecía dinero a través de una plaza en el ejército. Cherokees me ofrecieron un carro y un coach de Águilas Blancas fue personalmente a hablar con mis papas mientras yo estaba en la escuela. 

¿Cuál fue tu primera impresión al ingresar a las instalaciones como novato?

Las instalaciones de Cóndores, la disciplina y organización fue lo que me hizo decidirme por Cóndores. Además que era el equipo bicampeón. No es por hacer menos a los otros equipos pero las instalaciones de aquel entonces de Cóndores eran muy superiores a los demás equipos.

Tenían dos campos para entrenar, el Estadio de Prácticas y además el Estadio Olímpico, comedor y un buen gimnasio. Además que la organización y disciplina eran únicas y eso fue lo que me acabó de sorprender. 

¿Cuántos cortes pasaste para quedarte en el equipo?

No recuerdo cuantos cortes pero sí recuerdo que cuando llegué a probarme me tocó el numero 120. Lo cual quiere decir que había 119 novatos que llegaron antes de mi y creo que después de mi llegaron otros 10 a probarse y sólo nos quedamos 17. 

¿Qué es lo que más recuerdas de tu novatada?

En realidad la recuerdo toda. Pero lo más difícil fue el trampolín de 10 metros. No podía dormir desde semanas antes solo de pensar que me tenía que tirar de clavado de la plataforma de 10 m.
¿Cuál fue tu sensación al sentirte parte del equipo?

Un gran alivio, quitarse un gran peso de encima. Gran satisfacción por cumplir una meta más, gran alegría por ser parte de una excelente  organización y un gran compromiso  con el equipo con mis amigos y con mi familia ya que no había otro camino que ser triunfador. 


Alfonso Antonio Santiago “El Chino”

¿El año en que subiste a Liga Mayor y el equipo?

En 1990 al Politécnico Blanco

¿Cuál fue el proceso que seguiste para llegar a Liga Mayor?

Realmente fue simple, terminé mis intermedias en el equipo de Politos de Zacatenco y el Coach Alfonso Cabrera “La Chita” (QEPD) nos invitó a los que terminábamos  a integrarnos al Politécnico Blanco y se me hizo una buena opción, a la semana de haber terminado mi última temporada de intermedia con “Los Politos” me presenté en el campo del Politécnico Blanco y a entrenar duro, hicieron algunos cortes pero le echamos ganas y formamos parte del equipo.

 ¿Recibiste una invitación para participar y de quién?

Ese año recibimos invitaciones de los tres equipos del Politécnico de Liga Mayor; Águilas Blancas del Dr. Jacinto Licea; Pieles Rojas del coach Clemente Carmona (QEPD) y Cheyennes o Poli Blanco del coach Alfonso Cabrera “La Chita” (QEPD).

¿Cuál fue tu primera impresión al ingresar a las instalaciones como novato?

Increíble, realmente las instalaciones del Poli Blanco estaban muy viejas y en general el casillero estaba ya muy maltratado, pero eso nos esperábamos. Nosotros éramos la sangre “nueva” que iba a llevar a éste equipo a sus viejas glorias nuevamente, sólo era cuestión de tiempo y sacrificio y estábamos muy felices porque entrábamos a un nuevo nivel de football americano; entrábamos al máximo circuito que tiene el país y competíamos contra lo mejor de lo mejor. Eso es increíble y muy emocionante.

¿Cuántos cortes pasaste para quedarte en el equipo?

Fueron varios, no tantos como los que hacen las Águilas Blancas o los Pieles Rojas pero tuvimos como tres o cuatro, desgraciadamente como sucede en nuestro deporte el corte más común que ves, es el del mismo jugador que tiene que dejar de jugar para ponerse a trabajar o del que ya es padre a una edad temprana y pues tiene otro tipo de responsabilidades

Casi al final de la pretemporada nosotros más bien teníamos “incrementos” en vez de cortes ya que el equipo aceptaba a “los cortados de calidad” de los otros equipos del IPN que por coraje o frustración se venían para acá, no fueron muchos “como novatos” pero si tuvimos algunos, “como veteranos” que salen de sus equipos por ser sustituidos por novatos con más cualidades si tuvimos muchos.

¿Qué es lo que más recuerdas de tu novatada?

Permíteme comentarte antes que el equipo tenía mucha camaradería y hermandad desde el inicio entre novatos y veteranos, no eran los súper jugadores “divas” de los otros equipos sino los estudiantes que tratábamos de hacer despertar “al gigante dormido”.

Éramos orgullosamente el equipo del Poli que más estudiantes “verdaderos” teníamos, todos éramos hermanos, nos apoyábamos mucho y no se “manchaban” con los novatos al contrario siempre los veteranos fueron muy comprensivos porque todos teníamos un fin en común, ese año no buscábamos ganar campeonatos, ese año buscaríamos ganar respeto.

Como ya es costumbre hoy en día nos vistieron de mujeres y salimos a pedir dinero a la Zona Rosa, fue muy divertido y “alguien” debe tener las fotos de aquel día, con lo recaudado hicimos una fiesta para todo el equipo, fue muy bonito, no había violencia ni humillaciones absurdas.

En el campo las cosas cambiaban bastante, ahí el novato tenía que vencer con habilidad la experiencia del veterano que no se iba a hacer de lado para que le quitaras el puesto, pero siempre de forma sana y competitiva, en el Poli Blanco los jugadores sabíamos aceptar quien era el mejor de la semana y tratábamos de mejorarlo, creo que ese año y el siguiente el Poli Blanco gano más scrimmages que en sus 10 temporadas anteriores juntas.

¿Cuál fue tu sensación al sentirte parte del equipo?

Realización, orgullo, felicidad y emoción, cuando fue el día de prensa y nos dieron nuestros jerseys sabíamos que ya éramos parte del equipo, si algo tenia Alfonso “La Chita” Cabrera era que sabía cómo motivarte y hacerte sacar lo mejor de ti. Habías logrado tu meta, eras parte de un equipo del Politécnico de liga mayor, estabas entrando a “otro nivel” de football americano, más rápido, más explosivo, más agresivo, donde no tenias tiempo de pensar solo reaccionar y sobre todo tenías un reto y una responsabilidad

Demostrarle a los otros equipos de Liga Mayor que si nos iban a ganar no sería fácil, personalmente sentía que ahora nos tocaría a nosotros empezar a patear traseros pero eso sólo se podría dar con mucho entrenamiento y la mentalidad correcta. 


Carlos Lozano “El Chano”

¿El año en que subiste a Liga Mayor y el equipo?

En 1991, a los Cóndores

¿Cuál fue el proceso que seguiste para llegar a Liga Mayor?

Pues mira siempre he sido universitario por lo que ya tenía bien definido el equipo al cual quería pertenecer, en este caso los Cóndores por lo que al terminar mis intermedias en los Bucaneros de Satélite, pues lo siguiente era irme a probar con los Cóndores y así fue en 1991 que me presente en mayo a las prácticas para novatos que eran a las cuatro de la tarde pues los veteranos entrenaban a las tres.

 ¿Recibiste una invitación para participar y de quién?

La primera invitación que recibí fue por parte de las Águilas Blancas después de un scrimmage que tuvimos contra ellos en intermedia, recibí invitación también de los Aztecas de la UDLA, del Politécnico Blanco (esto fue durante el Tazón Norte-Sur de Fademac ya que los Politos fueron base de la selección en mi último año de Intermedia), de los Osos Acatlán y por último de los Borregos del Estado de México.

A pesar de que aun no contaban con liga mayor en ese año, la invitación vino después, y fue más bien como una condición pues yo estudiaba en el Tec. Estado de México y al acomodar mis horarios escolares para poder ir a entrenar hasta CU la condición era que cuando saliese la categoría de Liga Mayor en el campus pues yo me cambiara a los Borregos.

¿Cuál fue tu primera impresión al ingresar a las instalaciones como novato?

A mí me impresionó mucho la organización y la disciplina que imponía el coach Diego García Miravete, me llamaba mucho la atención todos los pequeños detalles dentro y fuera de los casilleros, en el gimnasio en la bodega, en el campo, el coach Diego García Miravete ponía atención a todo y estaba pendiente que todo funcionara

Por ejemplo en el gimnasio había una sección llamada zona negra que era para los más constantes en el gimnasio y que asistían a diario una vez finalizadas las prácticas de primavera; las practicas que se suspendían cuando había lluvia, se pasaban al gimnasio casilleros y bodega; se hacia una práctica que le llaman por estaciones, se veía pizarrón, se hacía gimnasio, salto de cuerda en fin era una práctica en realidad.

Aunque no se pudieran utilizar los campos, los días de juego tenían sus rutinas también, el comedor, en fin eso como novato lo disfrute mucho, yo venía de una organización muy buena pero fue un cambio de 360 grados, el coach Diego García Miravete cuidaba mucho las instalaciones de hecho la mayor parte del tiempo practicábamos en el campo 3 que estaba en muy buenas condiciones.

Los jueves que era el ultimo día equipados antes del juego que generalmente eran los sábados se practicaba en el campo #2 de CU y esto con la finalidad de cuidar el empastado pues las ligas infantiles jugaban sus temporadas en este campo, como novato llegar a los casilleros donde se convivía con las Águilas Reales y los Guerreros Aztecas y ver que los Cóndores tenían la mejor infraestructura.

Desde la pintura hasta equipo pues era algo de sentirse orgulloso de pertenecer a esa organización, el coach era muy cuidadoso también de la utilería pues todo ese equipo se heredaba a las categorías inferiores además que en mi elegibilidad cada año estrenamos utilería pues el patronato encabezado por Carlos Machorro proveía de lo mejor cada año.

 ¿Cuántos cortes pasaste para quedarte en el equipo?

Me parece que fueron tres cortes importantes, tres scrimmages de calificación definitivos, sin contar los cortes que se hacían por semana en algunas posiciones con chavos que de plano no se les veía futuro dentro de la organización.

¿Qué es lo que más recuerdas de tu novatada?

De la novatada de los Cóndores recuerdo que previo a esta tuvimos el último scrimmage de calificación, me fue muy bien descanse toda la segunda mitad y el nervio se hacía cada vez mayor pues acabando el scrimmage se pondría la lista definitiva de los Cóndores 1991 y yo competía en mi posición con el capitán de ese año Ricardo “El Teco” Sandoval (QEPD)

Pero sobre todo porque los novatos que aparecieran en esa lista iban a tener su novatada de inmediato, y así fue, la lista se puso a las cuatro de la tarde y no solo me quede en el equipo sino además en segundo equipo abajo del capitán; recuerdo ese sábado pues ese mismo día se celebraba en el Estadio Olímpico la final entre Pumas y América,

El único gol del juego cayo cuando nos estaban novateando el ruido y grito de gol se escuchó hasta la alberca olímpica lugar donde se llevan o llevaban a cabo las novatadas, recuerdo el miedo que te hacían sentir los veteranos pues se transformaban al momento de pegarte (chanclearte) te desconocían y tomaban un papel muy serio y agresivo se olvidaban de los compadrazgos durante unas horas al grado de crearte la duda si valía o no la pena pasar eso para poder jugar.

La clave es disfrutarla aunque haya dolor y humillación es echar relajo y no clavarse por que más se ensañan con las personas, lo más difícil para mí en la novatada Cóndor como en la de Pumas fue el trampolín de 10 metros, sufro de vértigo y el estar allá arriba y tener que aventarse de clavado para mí fue la muerte, de hecho en mi generación de los cóndores solo quedábamos tres novatos en la plataforma de 10 m.

Mauricio García de la Cadena, me parece que Edson Solorio y yo; ya me había aventado pero no caí de clavado y tuve que repetir, ya era tarde y el resto de los novatos ya estaba únicamente esperándonos a nosotros en las gradas de la alberca (el trampolín de 10 m. es lo último en la novatada cóndor) nos alentaban y vitoreaban, vamos ya aviéntense, ¡es de hue… novatos!

De hecho ese día llegó el coach Diego García Miravete y subió a la plataforma y me dijo: “vamos Carlos ya estás en el equipo pero sino pasas tu novatada no te puedes quedar”, ¡me armé de valor me aventé y pase! la felicidad de haber pasado la novatada es enorme, esa noche celebré con mis compañeros Juan Venegas y Alejandro Hernández que también venían de Bucaneros y de hecho jugamos juntos desde Pee Wee.

¿Cuál fue tu sensación al sentirte parte del equipo?

Es lo Máximo, la primera vez que me vestí con el uniforme de los cóndores fue un sueño hecho realidad, fue el día de prensa una semana antes de iniciar nuestra temporada contra los Centinelas en C.U. y luego entrar al Estadio Olímpico por la entrada de maratón el día del juego es indescriptible, escuchar los goyas en el campo, que te puedo decir.

El coach Diego García Miravete cuidaba mucho el orden en la banca, todos sentados, ofensiva lado derecho, defensiva lado izquierdo, todos con casco durante todo la duración del partido y aun lesionados con casco y jersey, tenía la esperanza de poder participar en el partido inaugural y lo hice de hecho jugué parte del tercer cuarto y todo el último cuarto.

Previamente tuve chance de hacerlo en la primera mitad pues yo era además especialista en zona de gol y entraba como guard medio en 65 zona de gol, hubo una serie ofensiva en el segundo cuarto de los centinelas y en cuarta y una por avanzar se la jugaron en nuestra yarda 35, el coach Trejo grito 65 zona de gol adentro y pues me agarraron ahora sí que de novato y no entre porque no escuche.

Nos hicieron primero y diez con el full back en el hueco natural que dejo la falta de uno de los dos guard medios, ¡o sea yo! la regañada del coordinador no se hizo esperar y créeme que aprendí, de ahí nunca me volvió a pasar.


Robín González

¿El año en que subiste a Liga Mayor y el equipo?

2011, Aztecas UDLAP

¿Cuál fue el proceso que seguiste para llegar a Liga Mayor?

Jugué varios años en Cabo San Lucas y estuve también preparándome en high school en EU. Cuando llegó el tiempo, busqué las universidades que me interesaban y al encontrar la indicada me contacté con los coaches para hacerles saber sobre mi interés para ser parte de su equipo. Estuve preparándome físicamente para los try outs cerca de cuatro meses.

 ¿Recibiste una invitación para participar y de quién?

Si, fui invitado por UDLAP para participar en su try out 

¿Cuál fue tu primera impresión al ingresar a las instalaciones como novato?

De inicio me sorprendí de lo grande y organizado que era el campus, me causo alegría saber que era el lugar donde iba a estudiar.

 ¿Cuántos cortes pasaste para quedarte en el equipo?

 En el año que yo entré no hubo cortes, o bueno, no que yo supiera.

¿Qué es lo que más recuerdas de tu novatada?

Los veteranos imponían bastante respeto, de alguna forma hacían que nosotros, los novatos, apreciáramos estar en el equipo y que nos uniéramos entre nosotros.

¿Cuál fue tu sensación al sentirte parte del equipo?

Muy buen sentimiento, más por saber que era una meta que yo mismo me había propuesto.


Manuel Lara


¿El año en qué subiste a Liga Mayor y el equipo?

Subí en 1988 a los Cóndores UNAM

¿Cuál fue el proceso que seguiste para llegar a Liga Mayor?

Yo jugaba en Pumitas AC, un equipo con mucha tradición con jugadores de Pumitas a Cóndores, muchos de nuestros coaches jugaban o habían jugado en los Condores, eso fue lo que terminó motivándome a subir a los Cóndores aunque desde niño cuando mi padre me llevó a ver jugar a Cóndores, me impactó su disciplina, el espíritu del equipo, la ambición en cada jugada, el orgullo, clase y la calidad de cada miembro del equipo, lo hacían totalmente diferente a los demás.

 ¿Recibiste una invitación para participar y de quién?

Si recibí invitación del Coach Manuel Neri, que cuando me llamó a mi casa, no podía creerlo, era una distinción y un honor que el coach Neri , me llamara para participar en las Panteras Negras de la UAM, pero mi destino ya estaba decidido.

¿Cuál fue tu primera impresión al ingresar a las instalaciones como novato?

Llegar a las instalaciones de Cóndores me impresionó, el gimnasio, la bodega ya no tenía que cargar mi equipo todos los días, el servicio médico, los campos eran maravillosos, cada vez que conocía una instalación, esto me motivaba a pensar y luchar por ser miembro de ese gran equipo.

¿Cuántos cortes pasaste para quedarte en el equipo?

¡Pasé cuatro cortes, éramos 12 alas defensivas izquierdas y sólo habían dos lugares!

 ¿Qué es lo que más recuerdas de tu novatada?

Recuerdo la serie de juegos que hacían los veteranos y la unión que empezamos a hacer los novatos, esto creó una generación unida y con un solo objetivo, ser Cóndores a pesar de novatadas, era un trámite de orgullo, fuerza mental y física

¿Cuál fue tu sensación al sentirte parte del equipo?


No podía creerlo, había conseguido una gran objetivo de los deseos de vida en ése momento, el ser parte de Cóndores, era y hasta ahora ha sido un gran orgullo, soy afortunado de contarlo ya que pasaron muchos chavos muy buenos y que lamentablemente no lo lograron, hasta ahora los Cóndores han marcado mi vida, mis decisiones, mi carácter y mi persona de una forma positiva y que estoy seguro que llevaré a los Cóndores con orgullo, dignidad y mucho coraje toda mi vida en todas las actividades que haga.



Héctor Salinas


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miércoles, 24 de julio de 2013

NCAA playoffs, el sueño se hace realidad.


Cuando se conjuga el interés y la voluntad de los involucrados por lograr un objetivo en común los resultados suelen ser extraordinarios.

Al finalizar las intensas negociaciones entre los directivos de las principales Conferencias de la NCAA, se acordó finalmente llevar a cabo la ronda de playoffs para elegir entre los mejores cuatros equipos de la División I.

De esta forma dar paso a dos juegos de semifinales que serán disputados en el tazón del Azúcar y de las Rosas; los ganadores se enfrentarán en el estadio de los Vaqueros en Arlington, Texas el día 12 de enero del 2015.

A partir del próximo 2014 se irán rotando seis tazones para este formato, los elegidos son:

1.       Cotton Bowl
2.       Fiesta Bowl
3.       Chick-fil-A Peach Bowl
4.       Rose Bowl 
5.       Orange Bowl
6.       Sugar Bowl

La rotación de semifinales quedó establecida de la siguiente manera: El Tazón del Azúcar y de Las Rosas albergarán las semifinales en el 2015, el Tazón de la Naranja y el del Algodón hospedarán en el 2016, El Tazón Fiesta y el Chick-Fil A en el 2017. La rotación continuará hasta enero del 2026.

La elección más difícil, el panel seleccionador.

De esa ronda de acuerdos surgieron los juegos de playoffs de la NCAA, lo que marcará el nuevo rumbo del máximo nivel del futbol americano colegial. La negativa por aceptar ese formato durante muchos años era en parte la dificultad para agregar un juego adicional a los calendarios establecidos por las Conferencias y uno de los más importantes que el Coach Joe Paterno (QEPD) defendía era evitar que los jugadores perdieran clases.


El comité de Selección encabezado por el director Bill Hancock se reunió con los diez comisionados de las principales Conferencias de futbol americano universitario, para elegir el nombre y el formato que darían forma a la primera ronda de eliminación en la historia de la NCAA.

Aún quedan algunos puntos por definir, uno de los más importantes es el panel de seleccionadores, la elección del Comité seleccionador no será fácil, se han considerado varios criterios para robustecer al personal que se hará cargo de la decisión; en algún momento se pensó en un formato similar al que se usa para el Final Four del basquetbol colegial de la NCAA, en el cual participan los Comisionados de las Conferencias y Directores Deportivos.

Uno de los criterios más importantes ha sido el que el Comisionado de la Conferencia del Sureste (SEC) Mike Slive señaló: "Queremos integridad y queremos transparencia, porque esta es nuestra oportunidad de asegurarnos de que no sólo nosotros estamos cómodos, sino también los medios y los aficionados estén cómodos de que el proceso es el camino correcto, no será sencillo."

Un punto a considerar para elegir a un equipo será la cantidad de juegos durante su temporada, la Conferencia de los 12 del Pacífico y la de los 12 Grandes ya cuentan con un calendario de nueve encuentros por equipo; la Conferencia de los 10 Grandes anunció recientemente que tomaría ese formato a partir de la temporada del 2016. Dos Conferencias aún no están de acuerdo la Conferencia del Suroeste y la Conferencia de la Costa del Atlántico.

El Director Ejecutivo del BCS Bill Hancok ha mencionado que el comité constará de 14 a 20 miembros, incluidos al menos un representante de cada una de las diez Conferencias que integran la Serie de Tazones de Campeonato (BCS). Uno de los factores a considerar para seleccionar a los cuatro equipos elegidos serán, el lugar donde se jugaron los encuentros, Campeonatos de Conferencia y si se presentaron lesiones en jugadores clave que afectaron a los equipos durante el año.

Adiós al Bowl Championship Series.

De esta forma el actual formato del B.C.S. (Bowl Championship Series) dará por terminado en el 2013 su controversial periodo de elección para el juego de campeonato. 

¿Qué deja para la historia del futbol americano universitario el BCS? La opción de poder participar en cualquier Tazón a todos los equipos participantes; cabe recordar que el Tazón de las Rosas estaba restringido anteriormente a los equipos campeones de la Conferencia del PAC 10 y del BIG 10.

Al agregar al "abuelito" de todos los tazones, se logró una rotación importante de los Tazones del Azúcar, Fiesta y de la Naranja. Por muchos años y debido a los compromisos previos con las Conferencias era imposible enfrentar a los equipos sembrados en las primeras dos posiciones debido a que participaban en conferencias distintas.

Sin duda el dominio de los equipos de la Conferencia del Sureste (SEC) durante su participación en el BCS ha hecho que muchas conferencias tuvieran que añadir nuevos miembros para fortalecer su participación en los Tazones, uno de los ejemplos más claros fue el de la Universidad de Notre Dame quien se había mantenido como equipo independiente a lo largo de su historia.

Desde su origen en la temporada de 1998 éstos son algunos datos importantes:

  • El primer campeonato se jugó en el Fiesta Bowl entre los equipos de Tennessee y Florida State, el triunfo fue para los Voluntarios con marcador de 23-16.
  • Los equipos con más apariciones son Ohio State con nueve (6-3),  Oklahoma ocho (3-5), USC siete (6-1), Florida siete (5-2) y Florida State (2-5).
  • El equipo que más participaciones tiene en juegos de campeonato son los Sooners de Oklahoma, cuatro (1-4) ganaron 2001 en el Orange Bowl y perdieron en el 2004 Sugar Bowl, 2005 Orange Bowl y en el 2009 en el juego de campeonato.
  • Las Conferencias del Big 10 con 26 apariciones (12-14)  y la del SEC con 25 (17-8) dominan la escena en participaciones.
  • La Conferencia del Sureste (SEC) domina los juegos de campeonato con diez participaciones (9-1). 

Por muchos años se evitó un playoff a nivel Colegial, por diversos factores, pese a la elección de diversos métodos para elegir a los contendientes por el Campeonato Nacional se presentaron controversias y surgieron dos equipos campeones en el mismo año. Será muy interesante ver quienes son los elegidos para llevar a nuevos rumbos al futbol americano universitario, el reto será muy ambicioso y al final deberá despejar cualquier duda.


Héctor Salinas

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domingo, 7 de julio de 2013

El colapso del segundo año

Como reza el refrán, “lo difícil no es llegar, sino mantenerse”
Algunos de los quarterbacks que llegan a la NFL como novatos, suelen cumplir con la expectativa generada al ser seleccionados en la primera ronda del reclutamiento colegial; muchos equipos invierten una fortuna en seleccionar a un mariscal de campo con la intención de cambiar el rumbo de la franquicia.
La idea que hace algunas décadas parecía más el último recurso de un entrenador,  que una realidad, ahora se ha vuelto una constante en para muchas franquicias quienes depositan toda su esperanza en el desempeño que ese novato pueda inspirar dentro del equipo.
El salto del nivel colegial al profesional no es nada sencillo, influyen una serie de factores a los cuales los novatos tendrán que irse acostumbrando. Un vestidor nuevo con jugadores veteranos además de uno o dos mariscales de campo con los cuales tendrán que competir por el puesto; además el libro de jugadas será mucho más complejo y extenso.
Con base en sus cualidades y habilidades físico atléticas algunos jugadores adoptarán el sistema de juego y comenzarán a brillar junto a su equipo; alguno o algunos de ellos podrán terminar la temporada como titulares y brillarán en la postemporada. El verdadero reto comienza a partir de la segunda temporada; ya asimilaron el nivel de juego y las expectativas crecen de cara al comienzo de los encuentros.

Una leyenda en su máximo nivel.
Uno de los mejores jugadores de todos los tiempos, Dan Marino pasador de los Delfines de Miami,  tuvo en su segunda temporada en el año de 1984 el que tal vez haya sido su mejor temporada y marcó una pauta para cualquier jugador de la NFL. Rompió seis récord de yardas por pase, incluido el de más envíos de anotación en una temporada con 48, lanzó para 5 084 yardas y fue elegido como el MVP.

 Sus números impulsaron al equipo de la Florida a una marca de 14 ganados contra dos derrotas, marca que les ayudó a recibir la postemporada en casa y luego de eliminar a los Halcones Marinos de Seattle y a los Acereros de Pittsburgh, disputarían contra los 49’s de San Francisco el Super Bowl XIX.

Notables actuaciones en el segundo año.
Forjando su propia historia en la NFL en el segundo año de su carrera deportiva, destacan las actuaciones de Payton Manning con los Potros de Indianapolis, Mark Sanchez con los Jets de Nueva York y Ben Roethlisberger con los Acereros de Pittsburgh.

Payton Manning fue el primer jugador reclutado de todo el draft en el año de 1998, si bien su primera temporada no logró avanzar a la postemporada, logró la titularidad de manera convincente. 
En su segundo año logró una marca de 13-3, ganando once de los últimos doce encuentros. La temporada previa habían obtenido tan sólo tres victorias; esa diferencia de 10 victorias marcó un récord en la NFL.

La historia de Mark Sánchez y los Jets de Nueva York, comenzó con muchas expectativas por lo mostrado en su carrera colegial; El pasador de raíces mexicanas, tuvo un primer gran año con la escuadra de la Gran Manzana, ya que llegaron a la antesala del Super Bowl al perder contra los Potros de Indianapolis el campeonato de la Conferencia Americana 30-17.
En su segundo año, los neoyorkinos con marca de 11-5 avanzaron de nueva cuenta a la final de conferencia, esta vez sus rivales fueron los Acereros de Pittsburgh y en reñido encuentro perdieron 24-19 , después de ir abajo al medio tiempo 24-3.

Para los Acereros de Pittsburgh, ha sido todo un éxito el reclutamiento que hicieron de Ben Roethlisberger, quien desde su primera temporada dio muestras de gran talento al llevar al equipo de Pennsylvania a 13 victorias, y llegar hasta la final de campeonato contra los Patriotas de Nueva Inglaterra quienes los vencieron 41-27. Su actuación durante ese año le redituó con el galardón de Novato ofensivo del año en el 2004.


Con ese nivel mostrado, se auguraba un futuro prometedor para el “Big Ben” y el equipo de Pittsburgh, logró una apretada marca de 11-5, con lo cual avanzaron a la ronda de eliminación y ganaron todos sus juegos de visita en su ruta el Super Bowl XL, derrotaron a los Bengalíes de Cincinnati, los Potros de Indianapolis y los Broncos de Denver.


Jugadores a seguir para el 2013.
Con la actuación de Ben Roethlisberger y su victoria en el Super Bowl, la meta a igualar es alta, algunos de los novatos que tienen en mente igualar el récord saben de la marca y saben que se puede alcanzar. Éstos son los jugadores que buscarán alcanzar ese logro:
Andrew Luck, primera selección global del 2012 con los Potros de Indianapolis, completó 401 envíos de 637 intentos, para 4374 yardas, con 23 td y 18 intercepciones; su marca fue de 11-5 y perdieron en postemporada ante los Cuervos de Baltimore. Entre los logros obtenidos destacan:

  1. Más yardas por pase en un juego 433. (Contra los Delfines de Miami).
  2. Más yardas por pase en una temporada 4 374.
  3. Seis juegos con más de 300 yardas para un novato.
  4. Más intentos de pase para un novato, 637.
  5. Más juegos ganados para un novato, primera selección global 11.
  6. Más series ganada, regresando de un marcador adverso siete.



Ryan Tannehill, primer quarterback seleccionado en la primera ronda, desde Dan Marino para los Delfines de Miami, completó 282 pases de 484, para 3 294  yardas, con 12 td y 13 intercepciones; rompió los siguientes récords de la franquicia:

  1. Más yardas por pase para un novato (3,294 yardas)
  2. Más pases completos para un novato (282)
  3. Más pases lanzados en una temporada (484)
  4. La corrida más larga para un quarterback, (31 yardas)
Robert Griffin III, segunda selección global del 2012; Pieles Rojas de Washington, completó 258 pases de 393 envios, para 3200 yardas 20 td y 5 intercepciones. Tuvo una destacada actuación a lo largo de la temporada, obtuvo el trofeo  al novato ofensivo del año y llevó a su escuadra a la primera ronda de postemporada ante los Halcones Marinos de Seattle, quienes los eliminaron. 

Russell Wilson, reclutado en la tercera ronda, selección global número 75 con los Halcones Marinos de Seattle; completó 252 pases de 393 intentos para 3 118 yardas, con 26 pases de anotación y 10 envíos interceptados. Empató la marca de novato de Payton Manning con 26 pases de touch down; es el sexto jugador novato en ganar un juego de postemporada.


Nota: El mariscal de campo Colin Kaepernick, fue reclutado en el 2011, en la segunda ronda, en la posición número 45 global por los 49’s de San Francisco. En la temporada del 2012 era el quarterback suplente de Alex Smith, a quien remplazó después de una conmoción cerebral en la semana 10 y no volvería a dejar el puesto titular y llevar a los gambusinos al Super Bowl XLVII ante los Cuervos de Baltimore.


De cara a la temporada del 2013, hay mucho interés por ver el desempeño de los jóvenes gatilleros de la NFL, algunos equipos se reforzaron notablemente en la agencia libre y otros buscarán que el talento colegial pueda aportar de inmediato para  llegar lejos en los playoffs y un Super Bowl no parece una meta muy lejana para algunos de ellos; veremos quien logra superar sus marcas y llegar a febrero.
Héctor Salinas

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